EXPOSICIÓN «ELEMENTOS PARA UN DISCURSO» IAACC PABLO SERRANO [2019/2020]

(…) El artista retoma la lógica del monumento, que se levanta erecto del suelo ocupando un volumen definido por su perímetro; estamos, por tanto, ante una disposición que determinó buena parte de la historia de la escultura anterior al desarrollo de la modernidad. El dispositivo pedestal funciona como un elemento legitimador que, desde la Antigüedad, se ha constituido como «un altar sobre el que se glosan las hazañas de los héroes o se recuerdan los hechos que originaron su elevación». Un volumen sólido y macizo, capaz de sobrevivir al paso del tiempo, y sobre el que Fernández Alvira dispone una hilera horizontal de restos pétreos, vinculados tanto por su forma como por la continuidad que generan las líneas de las molduras. Fernández Alvira ha construido una obra que se estructura por la lógica de la unidad geométrica. Estamos, en puridad, ante una propuesta que articula la materia, la estructura y el espacio bajo parámetros propios de la poética minimalista. El orden cromático de los módulos armoniza, nuevamente, una escala de color del blanco al negro. La banalidad del objeto tomado como referencia (el fragmento de una puerta) enlaza con la herencia del readymade, y sigue una senda que nos lleva hasta los moldes de intersticios que Bruce Nauman elaborara a mediados de los años sesenta, tales como Molde del espacio bajo mi silla (1965-1968). Estamos, por tanto, ante una exquisita revisión de aquellos lugares que jalonaron es desmoronamiento de la lógica de la escultura tradicional; sin embargo, toda esta retórica claudica ante la imponente presencia que implica la configuración como pedestal del dispositivo museal. Una sencilla forma geométrica que genera un fuerte consenso totalizador: eleva, legitima y convierte en documento histórico aquello que dispone sobre ella. Desaparece, por tanto, el afloramiento de otras posibilidades interpretativas. Tal es la fuerza discursiva del pedestal. Tal es la fuerza permanente del monumento, «una forma que emerge del espacio sustrato común no sólo para recordar sino para generar tiempo histórico» (…) 

(…) The artist reprises the logic of the monument which rises erect from the ground occupying a volume defined by its perimeter; we therefore have before us a disposition which determined a large part of the history of sculpture before the development of modernity.The pedestal device functions as a legitimising element which, since antiquity, has consisted of “an altar on which the feats of heroes are given gloss or the events that originated their elevation are remembered”.  A solid, dense volume, capable of withstanding the passing of time, and on which Fernández-Alvira places a horizontal line of stone remains, linked as much by their form as by the continuity generated by the lines of the moulds. Fernández-Alvira has constructed a work whose structure follows the logic of geometric unity. In its purest sense we are before a proposition which articulates material, structure and space under the parameters of poetic minimalism. The chromatic order of the modules once again harmonises a scale of colour from white to black. The banality of the object in reference (the fragment of a door) interlinks with the inheritance of the ready-made, and follows a path which leads us to the interstice moulds created by Bruce Nauman in the mid-Sixties, such as Mould of the space beneath my chair (1965-1968).  We behold, therefore, an exquisite revisiting of diverse places which marked the crumbling of the logic of traditional sculpture; however, all of this rhetoric falters at the imposing presence of a pedestal. A simple geometric form which generates a strong totalising consensus: it elevates, legitimises and converts into a historical document whatever it might bear upon itself. The blooming of alternative interpretive possibilities, at least on first look, disappear. This is the discursive power of the pedestal.  This is the permanent power of the monument “a form which emerges from the common substrata space not only to remind but also to generate historical time” (…)

CARLOS DELGADO MAYORDOMO

Fotos José Garrido